„Hay un olor a fascismo en este futuro“

Gerardo Oettinger es dramaturgo y director de teatro en Santiago de Chile. En una entrevista con 0816 describe la situación actual de Chile, la producción teatral y lo que ha cambiado para él personalmente a través de Corona.

¿Qué ha cambiado en tu vida personal debido a Corona?

Hola, muchas gracias por la entrevista. Y espero que con todo este momento de sensación apocalíptica y futurista, todo esté bien en sus vidas y las de sus seres queridos. Digo futurista porque, ya muchas personas, que no tienen relación entre sí, me han dicho que el futuro ya llegó. Es extraño, pero es cierto, porque uno se imagina un futuro, como el de las películas, todo muy marcado, ese es el cliché, la primera imagen recurrente, que está en la base de datos de nuestro cerebro bombardeado por millones de imágenes e historias. Pero, sí, el futuro es ahora y ahora y ahora… Y lo que leyeron ya pasó… y ahora es futuro, pero ya fue y así infinito. Más bien es un proceso infinito. Una espiral. Un concepto también muy universal y cliché. Pero es que los clichés son ciertos como los dichos populares. Son infalibles. Por eso que no existe nada mejor que un buen cliché bien hecho o en su perfección, mal hecho, en el sentido de destruir al cliché y sacar de él algo nuevo a través de él mismo. Y bueno. Esto de la peste en si mismo también es un cliché. Una clásica película de terror y misterio. Uno de los jinetes del Apocalipsis. La Peste de Camus. El absurdo de la vida y la muerte en nuestras caras. Es el Decamerón de Boccaccio y la película de Pasolini. Es La edad media. La fragilidad humana de Salvator Rosa, la piedad de Tiziano. La peste es como un futuro que huele a pasado.

Hemos perdido el contacto con la naturaleza.“

Algunos científicos dicen que los virus han sido parte esencial de la evolución. Dicen también que se se ha roto una muralla. Y los virus están pasando de los animales a los humanos, pero yo me pregunto, entonces, ¿por qué no están pasando los virus de los humanos a los animales? Dicen que quizás es porque así la naturaleza nos controla. Elimina el excedente como lo hace en las infestadas cuevas de murciélagos. Que por eso se han visto animales a pasearse por ciudades y ríos como hace siglos. Dicen que los humanos nos estamos volviendo demasiado delicados. Es porque hemos perdido el contacto con la naturaleza. Hemos perdido los anticuerpos. Y pienso. Los robots sobrevivirán a los virus. Mierda. No. Los sistemas computacionales también tienen virus. Entonces. Todo vuelve a ser una gran espiral. Y claro. Siento que mi vida ha cambiado. Porque antes existía una especie de futuro reconocible y ahora, el futuro ya llegó, y ese „ahora“ es el confinamiento, el peligro, la inestabilidad y la muerte. Pero también la esperanza. Porque, algo bueno saldrá de todo esto. Quizás no. Quizás sí. Solo sé que nada sé. La cuarentena la sobrevivo bien porque escribo y dibujo desde niño, entonces sé pasar en mi pieza, no me aburro. Pero los malditos supermercados, las fargas filas, los posibles contagios, la manía de desinfectarlo todo me angustia. Hay un olor a fascismo en este futuro. Se huele la sangre. El mundo está tenso. Se viene el hambre y el hambre siempre es terror. Por hambre somos capaces de comernos a nosotros mismos. El hambre es muy poderosa. Dicen que el modelo va a cambiar. Salen los nuevos mesías prometiendo un nuevo paraíso. Los viejos vinagres están aterrados porque quieren conservarlo todo como „estaba“. Hay olor a revolución. Y siempre que un revolucionario empuña su mano, un contrarrevolucionario lo sigue. Es como un ring y yang permanente. Y están las áreas grises. Las luces y sombras.

Pero, sí. Algo ha cambiado para bien. Siento que es momento para enmendar los errores. Por eso he vuelto a dibujar, después de haberlo dejado por años. Después de no saber qué hacer con mi vida, me encontré con el teatro y la dramaturgia, que tiene muchas cosas parecidas al dibujo. Escribir y dibujar y leer y ver películas y documentales y cursos online son salvación en el confinamiento. Hay muchos presos que cultivan su mente y se hacen fuertes y se rehabilitan. Quizás ese sea la función más efectiva del arte. Cambiar nuestras vidas. Quizás no. Lo bueno que sabemos que el cambio es lo único permanente. Y esto también es otro cliché.  

¿Qué ha cambiado para la producción de sus obras de arte debido a Corona?

Creo que no ha cambiado mucho la producción en sí misma, sino que ha cambiado la forma de hacerlo y la idea de cómo hacerlo. Me equivoco, creo que incluso ha aumentado, me refiero la producción creativa más que la producción de resultados. Claramente, ya no se pueden montar las obras como antes, pero se puede escribir más por el mismo confinamiento. Por el contexto surgen muchos más temas. Y me ha pasado que las obras comienzan a unirse de alguna forma, porque el contexto mundial nos afecta a todos de una u otra manera, como sucede con el calentamiento global.

„El corona virus lo que ha hecho es a develar aún más nuestras contradicciones sociales, políticas y económicas.“

¿Puedes describir los cambios que ha generado el Coronavirus en tu país? ¿Qué ha sucedido en los últimos dos meses? ¿Cómo afectó a otros artistas que conoces?

Bueno, en Chile, el corona virus lo que ha hecho es a develar aún más nuestras contradicciones sociales, políticas y económicas. Resalta las diferencias abismales entre pobres y ricos que existen en este país y en Latinoamérica en general. Devela a los políticos en su manejo de la crisis. Podemos apreciar como la pandemia se usa para confrontar las rivalidades políticas más que para ayudarse entre sí. El gobierno dice una cosa, la oposición lo contrario, y todo esto apoyado con una cantidad increíble de fake news que vienen de todas partes. Existe una paradoja gigantesca en cuanto a qué se debe privilegiar, si la salud o la economía. Cosa que es estúpida porque ambas van juntas. Si no hay salud no hay economía y si no hay economía no hay salud. Economía me refiero a una economía supuestamente sana en donde la repartición económica sea más justa. Pero en Chile eso no sucede. Más que un país capitalista neoliberal, diría yo que es feudalista neoliberal, y me refiero a feudo, ya que son muy pocas familias y grupos económicos las que tienen el poder  y que prácticamente se han comprado el Estado. La corrupción llegó a todos los sectores políticos y las instituciones quedaron totalmente desacreditadas. Por lo mismo en octubre de 2019 hizo erupción una revolución social que aún no termina, que solo está en pausa, esperando el fin del confinamiento para volver a las calles, puesto que urge un cambio de constituciónal, para dejar atrás la constitución heredada por la dictadura. La derecha pide rechazo. 

„La derecha odia a la izquierda por el lado violento de las protestas, los saqueos y los incendios.“

Entonces el Coronavirus tiene a Chile con una revolución y contrarrevolución en una especia de extraña pausa (esta pausa ya no es real, las manifestaciones están de vuelta). La derecha odia a la izquierda por el lado violento de las protestas, los saqueos y los incendios.La izquierda odia a la derecha por las violaciones a los derechos humanos, los cientos de detenidos, los presos, las fuertes golpizas, por los los muertos y los que perdieron sus ojos durante las marchas. Ahora están aumentando los contagios porque los métodos adoptados por el Gobierno no funcionan y con la oposición no logran llegar a acuerdos concretos y sensatos. Tampoco la disciplina ciudadana está funcionando. Es que la educación de Chile es muy mala e injusta. Y la salud. Y tantas cosas. Y bueno tampoco es el infierno. Pero mi país está hasta el cuello de corrupción y farándula política. Es como un gigante egoísta. Yo creo que finalmente esto es porque como sociedad no logramos escucharnos. Cualquier cosa que diga mi contrincante político no es tomado en cuenta. La gente no confía en el gobierno ni en las autoridades. Las autoridades no confían en la gente. Las noticias magnifican todo. Todo está crispado. Intento describir esto desde un lugar neutro para encontrar explicaciones más allá de lo partidista. Y mientras sucede todo este circo, la gente pobre pasa hambre, se muere en hospitales precarios, no hay un resguardo ni un estado de bienestar que nos apare, ni siquiera en momentos difíciles.

Ahora mismo los artistas están enojados puesto que para recibir ayudas del Estado deben concursar por ellos. Lo cual es una verdadera extrañeza. O es ayuda o es concurso. O es ayuda o es un concurso. Pero una ayuda concurso no puede ser semánticamente. Y los teatros están muy mal económicamente. Y bueno los teatrantes también. Por eso estoy volviendo a aprender a dibujar. Quizás en el dibujo encuentre una salida. O escribir una novela, quizás.. Algo más adecuado para los tiempos de la peste.

¿Cómo se gana la vida y qué ha cambiado ahora para usted? ¿Obtiene apoyo financiero del estado o proyectos? ¿Cómo ha afectado el Corona en sus ingresos financieros?

La vida me la gano, bueno Desde hace doce años que he vivido del teatro y los guiones y algunas ventas de cuadros y dibujos, ya que decidí dedicarme completamente a vivir del arte, a ver si resulta. Fue una misión. Ahora tenía algunos pocos ahorros y tuve suerte con un fondo para la última obra que escribí (Random, sobre un grupo de científicos que buscan materia oscura y encerrados en una base rusa mientras La Antártica se derrite bajo tormentas de lluvia.)

El Coronavirus me tiene más económicamente inseguro que Vincent Van Gogh. Como mi billetera va a sobrevivir, es un total misterio. Los dioses proveerán. 

¿Cómo crees que se desarrollará el arte en el futuro y especialmente en tu país? ¿Crees que el arte tendrá que cambiar? ¿Y de qué manera?

Creo que el arte tiene un motor emocional e ideológico muy potente y universal  que pulsa tanto en las obras más antiguas como en las más modernas. El arte del futuro encontrará nuevos formatos, pero lo básico (su pulso) se mantendrá igual. Por eso podemos leer a Shakespeare por ejemplo y podemos apreciar que nunca pierde vigencia, porque las pulsiones humanas siempre están ahí, presentes desde hace milenios.

En mi país imagino que irá pasando como siempre pasa, iremos adoptando nuevas tendencias de a poco. Siempre habrá quienes critican lo nuevo y quienes odian lo clásico. Me imagino que el arte va a pasar por una fuerte recesión, pero si los artistas sobrevivieron a la peste negra, ¿cómo no vamos a sobrevivir al Covid?

„Aveces bastan unas manos pintadas en una caverna para conmovernos infinitamente.“

¿Cambiará el consumo de arte de la gente? Si es así, ¿de qué manera?

El consumo puede que cambie mientras estemos en confinamiento pero después cuando se vuelva a salir, yo creo que va a haber un destape, una especie de éxtasis, y la gente va a volver a relacionarse con lo vivo, con lo que se puede tocar, está en nuestro ADN. Claramente lo económico afecta al arte, pero tampoco lo imposibilita. En el arte muchas veces menos es más. El arte no necesita de tanta pirotecnia. Aveces bastan unas manos pintadas en una caverna para conmovernos infinitamente.

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